EL JUICIO A URRIBARI

El pendrive que era una Caja de Pandora

12/10/2021

En la apertura de la ronda de testigos, lo más inquietante estuvo relacionado con el hallazgo de un disco rígido externo en una casa lindera a las empresas gráficas TEP SRL y Next SRL, que se le atribuyen a Juan Pablo Aguilera. El artefacto, que habría sido arrojado desde un ventiluz del baño de la empresa, terminó siendo una pieza clave de la acusación. Los testimonios y los intentos de la defensa para deslegitimar el hallazgo. Las declaraciones de Cullen.

El pendrive que era una Caja de Pandora

De la Redacción de Página Judicial

 

Hubo un hecho que marcó el inicio de la ronda de testimoniales en el juicio contra Sergio Urribarri y compañía: el hallazgo de un disco rígido portátil que, luego se supo, contenía información sensible sobre los movimientos comerciales de las empresas gráficas TEP SRL y Next SRL, que se le atribuyen a Juan Pablo Aguilera, cuñado del ex gobernador, también imputado en la causa en la que se acumulan cinco legajos.

Aquel 1 de agosto de 2016, bien temprano a la mañana, los investigadores e integrantes de la Policía Federal realizaron ocho allanamientos simultáneos en domicilios vinculados al ex gobernador Urribarri. Uno de ellos tuvo lugar en calle Racedo 415, en las empresas que se le atribuyen a Aguilera, donde se secuestraron computadoras, teléfonos celulares, elementos de almacenamiento de información y decenas de cajas con documentación sobre el movimiento comercial de esa y otras empresas. En otro de los procedimientos, realizado en la casa donde vivían Aguilera y Luciana Almada, su pareja, también se secuestró un arma de fuego, por la cual dos años después ambos lograron una probation tras reconocer que su tenencia era ilegal.

Pero el hallazgo más importante, y sobre lo que versaron las declaraciones en la primera jornada de testimoniales, fue el hallazgo de un disco rígido externo que terminó siendo clave por la información que almacenaba. Es que el soporte informático, al que un delegado judicial tildó de “bastante sofisticado”, por sus características, apareció colgado de una especie de hilo, en la canaleta de una casa vecina.

El aparato fue hallado en la casa de una docente jubilada, lindera a las empresas gráficas, por una empleada de la mujer. “Ese día estaba en la terraza, limpiando, y vi que asomaba un cable de un desagüe”, contó la persona que halló el aparato. “Era una cajita negra con tititas rojas y pensamos que era un juguete de algún vecino”, describió.

Fue la dueña de casa, cuya declaración está prevista para las próximas jornadas, quien entregó el disco rígido externo ese mismo día al delegado judicial Ignacio Fariña, según el mismo lo contó este martes al tribunal que integran José María Chémez, Carolina Castagno y Elvio Garzón. El hallazgo fue parte de una intensa controversia entre las partes ya que los fiscales consideran que se trata de una prueba clave para demostrar el direccionamiento de las campañas publicitarias a favor de las empresas TEP SRL y Next SRL, como también de la cartelización e incluso el pago de retornos a favor de Aguilera, que se habrían hallado en el disco rígido.

Los fiscales sospechan que ese elemento habría sido alojado por el ventiluz de un baño de las empresas una vez comenzado el allanamiento y sospechan que quien lo hizo fue la contadora Corina Cargnel, imputada en la causa, la misma que recibió a los investigadores en la puerta.

Los defensores pusieron dudas sobre el modo en que se produjo el hallazgo, aparentemente casual, según lo describió la empleada de la casa. La mujer dijo no saber qué tipo de elemento y aseguró que la dueña de casa lo había entregado a la Policía luego de que ella se fuera, según le dijo unos días después. Al ver las fotos, reconoció el dispositivo “por las tiritas rojas” y los defensores llegaron a preguntarle incluso si tenía certezas de que se trataba del mismo dispositivo o uno similar.

La discusión se reeditó cuando le tocó declarar a Fariña, el delegado judicial que participó del allanamiento en las empresas gráficas y que fue quien recibió manos de la docente jubilada el disco rígido externo que había aparecido sobre una canaleta en el fondo de su casa. En su caso, hubo más rispidez de parte de las defensas, que hicieron hincapié en el modo en que se produjo el hallazgo y lo llevaron a reconocer que la orden de allanamiento instaba al secuestro de instrumentos informáticos y documentación que hubiera en la sede de TEP SRL y Next SRL, pero no permitía la requisa de una casa vecina, aunque a instancias de los fiscales el mismo Fariña aclaró que fue la docente jubilada quien les advirtió a los investigadores sobre el hallazgo de ese misterioso “elemento” en la terraza de su casa y se los entregó voluntariamente.

Por lo demás, su testimonio fue coincidente con el que antes había dado la empleada de la dueña de casa, en cuanto al modo en que fue hallado eso que, a simple vista, “aparentaba ser un disco rígido extraíble”, al que consideró como “bastante sofisticado” porque, según dijo, “era la primera vez que veía un aparato envuelto en silicona”.

El delegado judicial puso énfasis además en que en la sede de las empresas gráficas había “muchísima” documental, y enumeró: talonarios de facturas, recibos, papeles relacionados con el giro comercial de TEP SRL, pero que le llamó la atención que también había documentación con membrete de otras empresas, como Montañana Publicidad, Alfa Impresiones, ¿Bustamante?, ¿Publicitar?, ¿Vera Market? y otras.

“No tiró nada”

Luego de la audiencia, Miguel Ángel Cullen, abogado de Cargnel, dio una entrevista al programa En el dos mil también, que se emite por FM Litoral.

“La fiscal aseveró una cosa disparatada que por supuesto no se pudo demostrar. Hoy empezaron a declarar los testigos y no solo que no vieron absolutamente nada, sino que quedó al menos en duda el procedimiento, la localización e incluso quién ordenó el secuestro de ese aparato”, dijo el letrado.

En los alegatos de apertura, la procuradora adjunta, Cecilia Goyeneche, aseguró que la contadora Cargnel había arrojado el disco rígido por el ventiluz de uno de los baños de la imprenta y que no se imaginó que la vecina de la casa lindera convocaría al personal policial y a los fiscales para entregárselos, lo que permitió el secuestro del aparato.

“El delegado judicial (Fariña) ni siquiera firmó el acta de secuestro de ese elemento. No sabemos cómo apareció, no sabemos si efectivamente se trata de este disco, ya que está incompleta la cadena de custodia, ni quién informó a la fiscalía de esta situación ni por qué enviaron al delegado a esa casa”, enumeró Cullen. “Lo único que quedó claro hoy (por este martes) es que Corina Cargnel no tiró nada. Nadie dijo eso, excepto la fiscal. Queda claro que es todo un montaje, una demostración, con esta referencia para que quede que cómo habrán sido de graves las cosas que tiraron pruebas por un ventiluz durante un allanamiento, y eso no fue así”, concluyó el abogado.