NARCOTRÁFICO

“Hay funcionarios que le dijeron a Celis que iban a bajar planes nacionales y después no lo atendían”

03/12/2019

Griselda Bordeira declaró durante dos horas y media en el juicio que la tiene como imputada por haber supuestamente financiado actividades de narcotráfico. Se dijo inocente, pero reconoció que Daniel Celis militó para Cambiemos en la campaña electoral que consagró como intendente a Sergio Varisco.

“Hay funcionarios que le dijeron a Celis que iban a bajar planes nacionales y después no lo atendían”

Juan Cruz Varela
De la Redacción de Página Judicial

 

“Yo no iba a permitir que (Daniel) Celis repartiera droga sin hacer nada”. Con esas palabras, Griselda Bordeira, ex policía provincial y ex funcionaria municipal, se despegó de la acusación por haber supuestamente financiado actividades de narcotráfico.

En su declaración, Bordeira cargó contra Luciana Lemos, ex pareja de Celis, e incluso tuvieron algún intercambio lleno de tensión; sin embargo, admitió haberle entregado 10.000 pesos porque la vio “desesperada” ante las amenazas del sindicado narcotraficante. También reconoció la existencia de un acuerdo político con Cambiemos, no solo con Sergio Varisco, para la campaña de 2015 y que después de las elecciones muchos de quienes militaron al lado de Celis dejaron de atenderle el teléfono. No obstante, rechazó todo vínculo con el narcotráfico y extendió esa desvinculación al intendente y al concejal Pablo Hernández, que también están entre los acusados.

Bordeira se mostró conmovida, insistió en su inocencia (“no tengo absolutamente nada que ver”, afirmó) y dijo que estar sentada en el banquillo de los acusados le genera “humillación” y “vergüenza”.

La ex policía provincial reconoció el “acuerdo político” y que “Celis militó para Cambiemos con el Movimiento Vecinalista del Oeste”, pero insistió en que en ese tiempo no enfrentaba ningún proceso penal. Dijo incluso que “era un gran militante social” y “sacando la parte por la que se lo está juzgando, (Celis) tenía mucha inserción entre la gente más humilde y reclamaba por lo que sucedía en los barrios”.

Celis fue detenido el 9 de agosto de 2016, a nueve meses de asumido Sergio Varisco. En los meses anteriores ejerció presiones para el cumplimiento del “famoso acuerdo político”, según Bordeira. “Iba al municipio con constantes reclamos y pedía puestos de trabajo para militantes del Movimiento Vecinalista del Oeste”, sostuvo.

También pretendía “ser funcionario municipal”, dijo Bordeira. Su aspiración era que lo designaran al frente de la Unidad Municipal 2 Oeste. Pero eso no ocurrió. Entonces quedó a cargo de la repartición un lugarteniente suyo: “El responsable legal era Hernán Rivero”, trastabilló Bordeira. “Debí decir que era el responsable político”, se corrigió enseguida.

“El enojo de Celis era porque todo el mundo le prometió cosas y cuando empezó a aparecer su nombre en los medios ya no le atendieron más el teléfono”, afirmó Bordeira. Mencionó a la viceintendenta Josefina Etienot y al concejal Emanuel Gainza, pero también señaló a otros funcionarios que no identificó. “Le dijeron que bajarían planes nacionales y después no lo querían atender. Hubo una vez en que se repartieron guardapolvos que había gestionado Gainza ante el Gobierno nacional”, insistió la ex policía provincial.

Bordeira versus Lemos

A través de Luciana Lemos, el líder narco reclamaba 2 millones de pesos que le habría costado la organización de una cena en el club Avenida Ejército, de la que participaron los candidatos de Cambiemos por Paraná.

En la declaración que dio ante el juez de instrucción, Lemos contó que el 27 de abril de 2018, en horas de la mañana, se presentó en la Municipalidad, cumpliendo órdenes de Celis, para reclamar esa deuda y que Bordeira le dijo que volviera a la tarde. Así lo hizo. “Volví a las seis de la tarde a la Municipalidad y Pablo, que era el que traía la plata, llegó como a las nueve de la noche. Entre esa espera, Bordeira hizo video-llamadas con Daniel Celis y yo me volvía loca porque no sabía si se odiaban o se querían, porque al final hablaban como si nada por teléfono. Bordeira se reía de los mensajes de Daniel Celis, de cómo me amenazaba, y ellos charlaban como si fueran grandes amigos. Ahí Bordeira me dio 10.000 pesos y Hernández traía 30.000 pesos”, contó Lemos.

Bordeira cuenta otra versión de los hechos. “Luciana Lemos me contó que Celis la obligaba a amenazar a los funcionarios, le pedía que se encadene en la Municipalidad y que llame a los medios”, señaló la ex policía y ex funcionaria municipal. “Ese día, ella me dijo que le juntemos algo de plata y no volvía más, que estaba cansada; y Hernández me dijo que iba a ver si para la tarde le juntaba, pero yo no tenía voluntad de entregarle dinero, no estaba pactado. Pero ella me dijo que estaba desesperada, entonces fui al cajero, saqué 10.000 pesos y le dije que era todo lo que le podía ayudar. Cuando me estaba yendo, llegó Pablo Hernández, pero desconozco cuánto dinero le dio”, recordó.

La ex policía dijo no haberse sentido amenazada ni extorsionada por Lemos porque, según dijo, no era a ella a quien le estaba reclamando.

–¿Por qué le dio el dinero entonces? –le preguntó el juez Roberto López Arango.
–Para protegernos, no quería otra exposición –respondió Bordeira.

También negó haber comprado cocaína, como dijo Luciana Lemos, y trazó una hipótesis sobre por qué pudo haber anotado su nombre en los cuadernos donde registraba las operaciones de compra y venta de droga.

“Es rotundamente mentira que (Lemos) me haya entregado droga y que yo se la devolviera. La habría detenido”, aseguró Bordeira.

En un cuaderno, el nombre de Bordeira está seguido de una letra “X” enmarcada con un círculo y una operación aritmética: “2 x 160 = 320 – 200 = 120 – 60 = 60”. Le sigue una flecha y la inscripción “devuelve 775”. Ahí también aparecen los nombres de Varisco (identificado como “Nacho”), Hernández y Gainza.

Según dijo, en prisión, una compañera de pabellón reconoció los valores consignados por Lemos en sus anotaciones, le dijo que “Nacho” era un intermediario que le compraba droga para ella, que una vez estuvo en la casa de Lemos y que “contaba la plata como una maquinita” y “sacaba fotos de la droga y las mandaba a alguien” (¿Celis?).