VIOLENCIA DE GÉNERO
Volverán a juzgar a Néstor Pavón por el femicidio de Micaela García
22/10/2026
Néstor Pavón será juzgado como coautor del crimen de Micaela García, luego de que en 2017 fuera condenado a cinco años de prisión por el delito de encubrimiento. La decisión fue tomada luego de que la Corte Suprema anulara aquella condena inicial. El segundo juicio comenzará el 29 de octubre.
Juan Cruz Varela
De la Redacción de Página Judicial
Micaela García tenía 21 años, cursaba el tercer año del Profesorado Universitario en Educación Física de Uader en Gualeguay. Llevaba la carrera al día, tenía el mejor promedio de su promoción y ansiaba terminar para dedicarse al deporte social. Mientras tanto, desarrollaba una militancia en territorio con la juventud del Movimiento Evita y levantaba la bandera de Ni Una Menos.
“Las paredes se pintan. Las pibas no vuelven”, escribió una vez en un mural.
El 1 de abril de 2017 había estado hasta la madrugada en el boliche King, en una fiesta que organizaba todos los años el Centro de Educación Física para acompañar a los ingresantes. A la tarde había participado del tradicional torneo intertribus, que involucraba a todo el Profesorado en competencias deportivas. Micaela era una competidora feroz. Salió del boliche a las 5.22, caminando, hasta el departamento que compartía con una amiga. Iba a dormir solo algunas horas, ya que a las 9 tomaría un micro a Concepción del Uruguay para visitar a su familia.
Esa fue la última noche que la vieron con vida. La búsqueda que movilizó a sus compañeros de militancia, estudiantes y organizaciones sociales concluyó el 8 de abril, cuando su cuerpo apareció entre unos pastizales, en una zona llamada Chacras, a unos cuantos kilómetros del centro de Gualeguay.
La investigación desarrollada en tiempo real con la búsqueda de Micaela permitió identificar, a través de las cámaras de seguridad, a un automóvil Renault 18 Break de color gris merodeando y siguiéndola durante varias cuadras; y un hombre, que luego se supo que era Sebastián Wagner, la abordó violentamente en un lugar oscuro y sin testigos, quebró su resistencia para introducirla en el vehículo, la abusó sexualmente, la asesinó y finalmente ocultó el cuerpo.
Wagner terminó condenado a prisión perpetua por los delitos de abuso sexual con acceso carnal y homicidio triplemente calificado por alevosía, violencia de género y críminis causa (porque fue cometido para ocultar el abuso).
Intervención conjunta
Pero Sebastián Wagner no actuó solo. Eso sostuvieron los fiscales y es lo que ahora intentarán demostrar los abogados Marcelo Boeykens y José Iparraguirre, representantes de los padres de Micaela, en el segundo juicio que comenzará el 29 de octubre.
En su declaración, Wagner confesó haber violado a Micaela, pero negó haberla asesinado; e involucró a Néstor Roberto Pavón, el hombre para el que trabajaba en un lavadero de autos y camiones.
De hecho, aquel 1 de abril, Wagner estaba cumpliendo libertad condicional, mientras purgaba una condena de nueve años de prisión por dos violaciones. El automóvil en el que se conducía no era suyo, sino que le pertenecía al propio Pavón.
Según dijo, “Pavón estuvo en todo el recorrido” y agregó: “Primero estuve yo con Micaela, después Pavón”. En otro tramo, dio más detalles: “Pavón manejaba. La llevamos primero a una parte, después a otra, no recuerdo dónde la abusamos, anduvimos por muchas partes, en zona de chacras; siempre manejó Pavón; él abusó de Micaela y luego del abuso la mató con una soga”, declaró.

El Tribunal de Juicio y Apelaciones de Gualeguay desechó su declaración por considerarla “inverosímil y fantasiosa”, descartó la imputación contra Pavón como coautor de la secuencia femicida y le impuso una condena de cinco años de prisión por encubrimiento.
La Cámara de Casación Penal de Paraná confirmó la prisión perpetua de Wagner, pero anuló la condena de Pavón; y luego por la Corte Suprema de Justicia de la Nación ordenó que sea juzgado nuevamente, ahora como coautor del femicidio.
Segundo juicio
El segundo juicio comenzará el 29 de octubre en Gualeguay, con un tribunal integrado por los jueces Santiago Brugo, Maximiliano Otto Larocca Rees y Nicolás Gazali; con los fiscales Gamal Taleb y Maite Burruchaga, y los querellantes.
“Nuestra hipótesis es que Sebastián Wagner no actuó solo, sino que hubo una intervención conjunta y un reparto funcional de tareas para privar de la libertad a Micaela, abusar sexualmente de ella y asesinarla; y estamos preparando los argumentos para convencer al tribunal”, dijo Boeykens a Página Judicial.
El querellante dijo además que “para Néstor García y Andrea Lescano, los padres de Micaela, este proceso no se agota en una respuesta punitiva, sino que significa establecer una verdad judicial, memoria, reparación y no repetición”.
Pavón vive actualmente en Santiago del Estero y llega al juicio en libertad, ya que el tribunal rechazó el pedido de los querellantes para que se dicte su prisión preventiva por considerar que no hay peligro de fuga ni entorpecimiento de la investigación. Su defensa llevará dos planteos al juicio: que no hay ninguna prueba que acredite su participación en la violación y muerte de Micaela, más allá del testimonio de Wagner; y que no puede ser juzgado dos veces por el mismo hecho.
A casi una década, y a la espera del juicio, el legado de Micaela García está en pancartas, afiches y murales que reivindican su lucha; pero la huella más trascendente es la ley que lleva su nombre y establece una capacitación obligatoria en género y violencia contra las mujeres para quienes se desempeñan en la función pública. Hasta agosto de 2023, un total de 232.997 autoridades y agentes de los tres poderes de administraciones nacionales, provinciales y locales habían recibido la capacitación.