DERECHOS HUMANOS

Beltrán Benedit volvió a reivindicar la dictadura

07/10/2026

El diputado libertario que encabezó la visita a represores detenidos dijo: “Se ha instalado la palabra genocidio en un país en el que, hasta donde yo sé, no hay ningún ciudadano procesado, y menos condenado, por genocidio”. Lo hizo en un plenario de comisiones donde se debatía el proyecto de ley de defensa de la soberanía nacional.

Beltrán Benedit volvió a reivindicar la dictadura

De la Redacción de Página Judicial

 

El diputado libertario entrerriano Beltrán Benedit volvió a reivindicar a la dictadura y, esta vez, dio un paso más al justificar la visita que les hizo a represores condenados por crímenes de lesa humanidad en 2024.

Lo hizo en una reunión de comisiones de la Cámara de Diputados que se disponía a debatir el proyecto de Defensa de la Soberanía Nacional, que había sido anunciado por el presidente Javier Milei en una cadena nacional en la que se refirió centralmente a la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas.

En los casi tres años que lleva como diputado, Benedit ha sido noticia menos por su actividad legislativa y más por sus polémicas. El hecho es inédito en la historia institucional argentina desde el retorno de la democracia, el 11 de julio de 2024, encabezó una visita de diputados nacionales a la cárcel de Ezeiza para entrevistarse con genocidas de la última dictadura cívico-militar.

Al ser aludido por ese episodio en la reunión de comisiones, Benedit pidió la palabra y encendió una nueva polémica: “Se ha instalado la palabra genocidio en un país en el que, hasta donde yo sé, no hay ningún ciudadano procesado, y menos condenado, por genocidio”, disparó. Y enseguida justificó el golpe cívico-militar y la represión ilegal: “Hubo un plan de las fuerzas contrarias que combatieron (sic), que fueron las fuerzas subversivas terroristas y lo quiso llevar adelante Mario Santucho, que para perpetuarse en el poder dijo que iban a matar a un millón de argentinos”.

Acto seguido, justificó la visita a los represores condenados, con quienes incluso se fotografió en la cárcel: “Con respecto a la visita, les recuerdo que, en este país, donde la mayoría son creyentes y gente de fe, es una buena costumbre acompañar a los enfermos, visitar a los presos y ayudar a los necesitados”.

El presidente del bloque peronista, Germán Martínez (Santa Fe) intentó interrumpir su diatriba, instando a su bancada a abandonar la sala.

–Sea valiente, quédese –lo desafiaba Benedit–. ¿Te duele la verdad? –lo increpó luego.

El presidente del plenario, el también oficialista Carlos Zapata (Salta), interrumpió a su propio compañero de bancada para que se circunscriba al temario y, finalmente, le cerró el micrófono, dando por terminado el encuentro, tal la reconstrucción que hizo Ámbito.

“Me cansé de no decir nada”, concluyó el diputado entrerriano, ya fuera del micrófono.

En rigor, ya había hablado. Conocido el escándalo, Benedit hizo un descargo en un grupo de WhatsApp que comparten los diputados de La Libertad Avanza: “Fuimos a ver ex combatientes que libraron batallas contra la subversión marxista por orden de un gobierno constitucional”.

Unos meses después de aquella visita, volvió a hablar del tema en una entrevista con el programa GPS (FM Litoral) y reivindicó la visita con otros argumentos. Explícitos. Describió a los represores como “gente muy educada” y “gente que combatió al terrorismo” o “participó en la guerra contra la subversión”. Dijo que los juicios de lesa humanidad “son un negocio”, habló de “excesos” y de “algunos prevaricadores” que usan la justicia para “hacer prevalecer algún tipo de venganza o de ideología”.

En aquel reportaje dijo también: “Fue triste lo que nos pasó. Tuve conocidos de ambos lados”. En efecto, fue compañero de colegio de Eduardo Mencho Germano, detenido, torturado y asesinado el 17 de diciembre de 1976 en Rosario. En la tertulia carcelaria, el diputado libertario departió con Mario Marcote, alias el Cura, ex miembro del Servicio de Informaciones de la Policía de Santa Fe y condenado por esa desaparición.

Por la visita de los diputados a represores condenados y detenidos en el Complejo Penitenciario de Ezeiza, un juez radicó una denuncia la justicia federal de Lomas de Zamora. Sin embargo, la causa fue archivada.

Tampoco hubo un reproche ni sanción en términos políticos. El colectivo de abogados que intervienen en causas por crímenes de la dictadura solicitó que se inicie un proceso de remoción por inhabilidad moral sobreviniente. No prosperó.