JUSTICIA Y NEGOCIOS
El plan para convertir al Delta en la Venecia de Entre Ríos
22/07/2026
La construcción de un barrio náutico en Villa Paranacito vuelve a poner en escena la disputa territorial por el Delta. Un productor que también es familiar directo de Rogelio Frigerio denunció a funcionarios, empresarios y desarrolladores inmobiliarios como responsables del daño ambiental que ocasionaría un proyecto que avanza sin licencia social a metros del puente Zárate-Brazo Largo.
Juan Cruz Varela
De la Redacción de Página Judicial
El lobby inmobiliario promueve con fruición a Villa Paranacito como “la Venecia entrerriana”, un sueño para quienes gustan de vivir en contacto con la naturaleza, en un ámbito rodeado por el río y buscando la paz en el sonido de los pájaros.
La Venecia de Entre Ríos resume comercialmente un complejo de barrios náuticos que imaginaron desarrolladores inmobiliarios a orillas del río y está revolucionando a Villa Paranacito, la tierra en la que se asienta la entrerrianidad del gobernador Rogelio Frigerio, y donde arrecian críticas y objeciones que han llegado a los tribunales.
En los últimos lustros, el río se ha convertido en un territorio en disputa: desde empresas locales e internacionales para trasladar productos a otras ciudades del mundo, la pugna por los amarraderos de barcazas para la extracción de arenas silíceas y minerales, los desarrolladores inmobiliarios y una larga lista de etcéteras que conspiran contra lugareños, pescadores y, desde luego, los ecosistemas.
Un informe elaborado por Wetlands International, una organización mundial de conservación, pone atención en el desarrollo inmobiliario en zonas de humedales que dependen del sistema del Delta del Paraná.
Expone distintas etapas del fenómeno: primero un crecimiento “desordenado y explosivo” en la sección bonaerense del ecosistema, caracterizado por un avance de urbanizaciones sobre territorios sujetos a los pulsos de crecientes del río; luego una oleada de urbanización cerrada durante la pandemia; y, más recientemente, un cambio cultural generacional, donde cada vez más jóvenes eligen vivir cerca de la naturaleza, sin considerar los impactos ambientales de esta expansión descontrolada.
El caso entrerriano llegó recientemente a los tribunales a partir de una denuncia promovida por Carlos Humberto Cadoppi, un productor agropecuario; primo de Octavio Frigerio, el padre del gobernador; y afincado en Villa Paranacito, donde tiene un establecimiento ganadero dedicado a la cría de búfalos.
Cadoppi es, probablemente, un familiar incómodo para el gobernador, a partir de denuncias que ha impulsado contra funcionarios actuales y pasados por hacer la vista gorda frente a la extracción de arenas en el sur entrerriano para atender las necesidades del sector petrolero en Vaca Muerta.
En este caso denunció en el Juzgado Federal de Gualeguaychú una presunta comisión de delitos de daño ambiental, falsedad ideológica, omisión de control e incumplimiento de los deberes de funcionario público vinculadas con la habilitación y funcionamiento de tres barrios náuticos en la zona de humedales.
La denuncia sobrevino luego de que inspectores de la Secretaría de Ambiente de Entre Ríos en abril de 2025 constataran “movimientos de suelo”, la construcción de un camino de acceso en terraplén, un puente y un lago artificial sin autorización, en terrenos ubicados sobre la Ruta Nacional 12, a metros del puente Zárate-Brazo Largo.

Cadoppi en su denuncia hizo notar que habría irregularidades en los desarrollos inmobiliarios presentados bajo figuras como Barrios Náuticos Sagastume, Barrio Islas Victoria o La Venecia de Entre Ríos. Concretamente alude a la ausencia de permisos de obra y estudios de impacto ambiental e hizo hincapié en que el country fluvial se encuentra dentro de la “Reserva de los Pájaros y sus Pueblos Libres”, un área de islas y humedales protegidos por la Ley Número 9.718, sancionada en 2006, que comprende a los departamentos Uruguay, Gualeguaychú e Islas.
Según pudo saber Página Judicial, la denuncia alcanza a autoridades de la Municipalidad de Villa Paranacito, funcionarios de la Secretaría de Ambiente de Entre Ríos, a los desarrolladores y a los propietarios de los barrios en ciernes.
Los apropiadores del tempe argentino
La idea de colonizar el Delta mediante la construcción de barrios cerrados viene arropándose desde hace varios años con proyectos privados –con aval estatal, aunque sin respaldo social– a las cuales el economista Rogelio Frigerio promocionaba por dos activos: “Agua potable en abundancia y seguridad”.
El municipio abrió las puertas y, más acá en el tiempo, la administración de Gustavo Bordet financió la limpieza y canalización del Arroyo Sagastume, una obra de más de 20 millones de pesos que permitió el inicio de las obras en el lujoso barrio.
Wetlands International reveló que en 2025 el 14,04 por ciento de la superficie del Delta está atravesada por diques y caminos sin control para la edificación de barrios cerrados. “Este tipo de obras modifica los patrones de drenaje y circulación de las aguas, impactando sobre el funcionamiento natural y conectividad de los ecosistemas de la región”, advirtió la fundación.
La Venecia de Entre Ríos es un ambicioso proyecto de la empresa Sygsa, del Grupo Pose SA, y el estudio Marciano De Micheli & Asociados para instalar un barrio privado en un sector de más de trescientas hectáreas “situadas estratégicamente a pocos kilómetros del puente Zárate-Brazo Largo y con acceso directo al río Paraná́ Guazú”.
El primer complejo proyectado es Barrios Isla Victoria, que se presenta en la página web como “un desarrollo integral, concebido en un masterplan general” y prevé “la creación, a mediano plazo, de un conjunto de barrios vinculados por la naturaleza y de acceso independiente, con sectores comerciales y servicios”.

La primera etapa del proyecto contempla la edificación de un barrio náutico en un predio de “30,9 hectáreas que ofrece un estilo de vida inigualable”, “con 252 lotes cuidadosamente diseñados, con superficies que van desde los 450 metros cuadrados a los 1.500 metros cuadrados” en un “rincón paradisíaco que garantiza un entorno residencial exclusivo y sofisticado”.
El barrio náutico tendría residencias, un área comercial, escuelas, gimnasio, una sala de primeros auxilios, espacios náuticos y locales gastronómicos; también espacios verdes, canales internos y ambientes “para conectar, contemplar y disfrutar”, con flora y fauna autóctona en una búsqueda de equilibrio, respeto y convivencia, tal la descripción que hace el Grupo Pose SA de su pretendida ciudad autónoma.
Otro de los atractivos promocionales es que el barrio está ubicado a noventa minutos en auto de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y a cincuenta minutos de navegación de la República Oriental del Uruguay (sic).
Quiénes son
Quien oferta los lotes en el complejo náutico del sur entrerriano es el estudio Marciano De Micheli & Asociados, junto con la empresa Sygsa, del Grupo Pose SA; y como propietaria del condominio figura la firma Lagos del Brazo Largo SA. Todas forman parte de un conglomerado de empresas que caben en la misma nube.
Pose SA es una empresa constituida en 2005, con domicilio en Rosario y dedicada a la industria de la construcción; con participación en múltiples adjudicaciones de obras públicas en la provincia de Buenos Aires para proyectos de infraestructura urbana en diversos municipios del conurbano.
La cabeza del grupo es Gustavo Martín Etchanchú, ingeniero mecánico, 45 años, santafesino, que además figura como presidente, director, socio o representante de otras diecisiete empresas registradas, entre ellas Sygsa, otra de las que forma parte del conglomerado que está detrás del country en el Delta.
El conglomerado de empresas del Grupo Pose tuvo un crecimiento exponencial en tiempos de Mauricio Macri y se consolidaron entre las más beneficiadas por la adjudicación de obra pública durante la gestión de Alberto Fernández.
Causa judicial mediante, la empresa avanza. La obra, que sin dudas modificará el paisaje y, seguramente, también los ecosistemas. Los lotes salen a la venta por valores que arrancan en 50 mil dólares y, aseguran, han vendido el 15 por ciento.