POST-PANDEMIA

Caen las demandas por los efectos de vacunas contra el covid

26/05/2026

La justicia federal rechazó dos demandas promovidas por los “efectos secundarios” de las vacunas contra el covid. Se trata de personas que desarrollaron una enfermedad autoinmune que, en un caso, derivó en el fallecimiento de una mujer; y, en el otro, un hombre que tuvo un cuadro de debilidad y parálisis parcial en sus extremidades. Hasta ahora, dijeron los peritos, no se ha demostrado un nexo causal directo.

Caen las demandas por los efectos de vacunas contra el covid

Juan Cruz Varela
De la Redacción de Página Judicial

 

No hace tanto, en un tiempo que la humanidad quisiera olvidar, el mundo atravesó una pandemia por un virus desconocido hasta entonces y de cuyas consecuencias no termina de recuperarse plenamente.

Las vacunas se desarrollaron en menos de un año, con un esquema de emergencia, y en Argentina empezaron a aplicarse nueve meses después de que el Gobierno decretara el aislamiento social, preventivo y obligatorio.

Entre diciembre de 2020 y el 30 de junio de 2024, se aplicaron un total de 236.329.854 dosis en el país y según un informe de la Comisión Nacional de Seguridad en Vacunas publicado en agosto de 2024, el último disponible, se notificaron un total de 65.467 eventos supuestamente atribuibles a la vacunación e inmunización, de los cuales 3.431 fueron clasificados como graves, que derivaron en el fallecimiento de personas o con afectaciones a la salud de las personas inoculadas.

La justicia entrerriana rechazó recientemente dos demandas promovidas por “efectos secundarios” de las vacunas contra el covid. Se trata de personas que desarrollaron una enfermedad autoinmune que, en un caso, derivó en el fallecimiento de una mujer; y, en el otro, un hombre que tuvo un cuadro de debilidad y parálisis parcial en sus extremidades del que aún hoy se está recuperando.

Ambos desarrollaron el Síndrome de Guillain-Barré, una enfermedad neurológica, un trastorno autoinmune que afecta al sistema nervioso y genera la parálisis progresiva de los músculos. Especialistas sostienen que se manifiesta en una de cada 100 mil personas y, si bien aún se desconocen las causas exactas, se estima que puede ocurrir por la reacción del organismo frente a un virus o bacteria que no reconoce como propio.

Dos casos entre miles

En el caso de la mujer, tenía 68 años; recibió la primera dosis de la vacuna Sputnik V el 6 de abril de 2021 y doce días después le aparecieron los primeros síntomas: un cosquilleo en el brazo derecho. A los tres días le diagnosticaron el Síndrome de Guillain-Barré, ya imposibilitada para trasladarse por sus propios medios, debió ser internada en el Hospital Militar, donde falleció el 25 de abril por una neumonía.

El hombre, un comerciante paranaense de 49 años, se aplicó la segunda dosis de la vacuna Moderna el 10 de septiembre de 2021. A los veinticinco días empezó a sentir debilidad en sus miembros inferiores y superiores sin pérdida sensitiva, a la semana terminó internado, tuvo problemas para comer y el diagnóstico advertía que posiblemente padecía el Síndrome de Guillain-Barré. Recibió el alta el 26 de octubre y fue derivado a un centro de rehabilitación en Paraná.

La ciencia admite que todas las vacunas pueden tener efectos adversos. Por eso, se hacen ensayos clínicos antes de autorizar su aplicación a la población y se contabilizan todos los síntomas que presentan los miles de voluntarios.

Sin embargo, hay efectos adversos tan raros que solo pueden observarse cuando una vacuna se aplica a millones de personas. Es el caso del Síndrome de Guillain-Barré. Lo cierto es que hasta el día de hoy la ciencia no ha identificado ningún factor predisponente o pronóstico específico y la relación entre las vacunas y este trastorno sigue sin estar clara.

De todas maneras, a los efectos de la demanda y la pretendida indemnización, en los casos que llegaron a la Justicia Federal de Paraná el punto a determinar era si había una vinculación directa entre la vacunación y el síndrome padecido, es decir, que la reacción grave o incluso la muerte se produjo de modo excluyente y exclusivo por la vacuna y no por otra etiología.

No ha lugar

En ambos casos, los médicos tratantes no pudieron establecer fehacientemente un vínculo causal directo entre la vacunación y el desarrollo de la enfermedad autoinmune; y, en el mismo sentido se reportó en los informes del Ministerio de Salud y lo determinaron los profesionales del Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema.

En principio, la Superintendencia de Riesgos del Trabajo sostuvo que “no se realizaron los estudios para descartar otras causas del Síndrome de Guillain-Barré”. Por ese motivo, los calificaron como “evento no clasificable”, una categoría establecida por la Organización Mundial de la Salud para situaciones supuestamente atribuibles a la vacunación, pero que no pueden ser categorizadas de otro modo debido a una falta de información o pruebas incompletas.

Del mismo modo, los peritos del Cuerpo Médico Forense descartaron también el nexo causal directo, más allá de “una asociación directa de temporalidad” entre la vacunación y el desarrollo del Síndrome de Guillain-Barré, “una afección neurológica que se caracteriza por presentar una multiplicidad de factores gatilladores”, agregaron.

Frente a ello, señalaron que “existen numerosas teorías que intentan frustradamente poder dar respuesta a los posibles mecanismos gatilladores de afecciones autoinmunes post-vacunas (…) sin que exista hoy en día una explicación certera” y concluyeron que en ambos casos “no existe un nexo de causalidad directo, inmediato y exclusivo entre el daño alegado y la aplicación de la vacuna”.

Así las cosas, la Cámara Federal de Apelaciones de Paraná, ajustándose a lo determinado por las pericias, rechazó las demandas y archivó las actuaciones.