Justicia y política

El caso Medina: el plan que no salió y lo que puede venir

03/01/2026

El proceso por el que se intenta destituirla quedó empantanado en la etapa de acusación, que llega a su fin sin que eso suceda. Lo que quedó y lo que falta.

El caso Medina: el plan que no salió y lo que puede venir

Federico Malvasio
De la Redacción de Página Judicial

 

El lunes, sin hora precisa, se dará por terminado el proceso que se inició contra Susana Medina, luego de que le asestaran tres denuncias por mal desempeño en el ejercicio de sus funciones. El 5 de enero es el plazo que tiene la Comisión de Juicio Político de la Cámara de Dipuitados para acusarla y todo indica que no sucederá. Los integrantes estarán, por esas horas, en jornada estival. Al final de la jornada del viernes no había ninguna convocatoria a sesión. Todo marcha acorde al plan.

Las mismas llegaron de un espacio político judicial que se evidenció en el capítulo uno de la serie. El Gobierno, con la mayoría en Diputados, se entusiasmó, estaba dispuesto a avanzar y hacerse de una vacante en la Sala del Trabajo del Superior Tribunal de Justicia (STJ). 

El oficialismo demostró vocación para destituir a la vocal que como presidenta del Tribunal Electoral de la provincia articuló el escandaloso fallo que le permitió a Mauricio Davico ser candidato a intendente de Gualeguaychú y cuyo triunfo fue clave para que Rogelio Frigerio se alce en la Gobernación. Cualquier cientista que compare los votos que obtuvo el actual jefe comunal y la diferencia con la que se impuso el candidato a gobernador en la general sobre el peronismo pondrá el valor lo que significó la lectura de la cláusula reeleccionista que se violó.

Desde la Comisión que preside la radical Gabriela Lena, se dejó trascender información que empañó notoriamente la imagen de la magistrada. Cuando todo venía en una dirección, a toda velocidad, se advirtió una frenada abrupta. Fue la semana anterior a la Navidad. ¿Quién se asustó?

La defensa de Medina mantuvo conversaciones con el Gobierno, en rigor con el ministro Manuel Troncoso, de las que se desconoce el contenido. En esos días se instaló la sospecha sobre una llamada del propio Eduardo Eurnekián, amigo de Medina, que apareció en los informes poniéndole a disposición aviones privados. La magistrada se jactó ante los diputados de la relación de amistad con el empresario y mentor de la figura de Javier Milei.

Un informe de Migraciones, dando cuenta de los viajes de la vocal, llegó antes que la información requerida al Tribunal de Cuentas. Más sospechas sobre la procedencia del interés por sacar a Medina. Las sutilezas, en la política entrerriana, no abundan.

¿La vocal llegó a decidir dar un paso al costado por sentirse calumniada cuando el proceso se la llevaba puesta y la frenaron dos de sus pares? Rumores tribunalicios.

¿Medina dejará correr un poco de tiempo y presentará los papeles para jubilarse y retirarse del Poder Judicial pero por la puerta de adelante, en el marco de un acuerdo con el Gobierno que decidió no acusarla? Rumores en Casa de Gobierno.

El más importante de estos dos interrogantes, obviamente, es el segundo porque tiene el final abierto. En caso que haya existido ese acuerdo, resta por saber si lo cumple la doctora, muy enojada aún.

Junto con Claudia Mizawak se convirtieron en sobrevivientes. Las dos vocales sortearon esta instancia, a diferencia de Carlos Chiara Díaz y Emilio Castrillón, quienes debieron anticipar sus jubilaciones cuando el proceso se los comía.

En el entorno de Medina advierten que está dispuesta a cobrarse deslealtades, pero nadie puede confirmar si más temprano que tarde dé un paso al costado. La primera impresión es que se siente fortalecida.