VIOLENCIA INSTITUCIONAL

El informe médico determinó que Ariel Goyeneche murió por “compresión externa”

27/06/2024

Peritos del Departamento Médico Forense sostienen que la muerte de Ariel Goyeneche se produjo por “asfixia mecánica por compresión externa”, es decir, un factor externo le impidió respirar ejerciéndole presión sobre el tórax y el abdomen. Las conclusiones complican la situación de dos policías. El Ministerio de Seguridad y Justicia pasó a disponilidad a los efectivos involucrados.

El informe médico determinó que Ariel Goyeneche murió por “compresión externa”

De la Redacción de Página Judicial

 

Un informe elaborado por profesionales del Departamento Médico Forense del Poder Judicial determinó que la muerte de Ariel Goyeneche se produjo por “asfixia mecánica por compresión extrínseca a nivel toraco-abdominal”, es decir, un factor externo le impidió respirar al joven ejerciéndole presión sobre el tórax y el abdomen.

Ariel Goyeneche, 38 años, falleció el 12 de febrero frente a la Comisaría Segunda de Paraná y en circunstancias que involucran a la Policía de Entre Ríos.

El hecho ha puesto en debate el accionar de los efectivos frente a un joven que atravesaba una crisis de salud mental, provocada o exacerbada por sus consumos problemáticos y los resultados de la autopsia comprometen más seriamente a los efectivos que trasladaron al joven hasta la Comisaría Segunda.

En el informe preliminar de la autopsia se había consignado que la muerte se produjo por asfixia. El informe definitivo, con la firma de la perito Lilian Inés Pereyra, sostiene que “la autopsia realizada permite establecer que el deceso se produjo por una asfixia mecánica por compresión extrínseca a nivel toraco-abdominal”.

Si bien todavía quedan pendientes los estudios toxicológicos, que se están evaluando en laboratorios de la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe, con los resultados de la autopsia en el escritorio, el fiscal Santiago Alfieri deberá determinar qué responsabilidad les cabe al cabo David Vázquez y el sargento Lisandro Romero, los policías que trasladaron a Ariel, y no se descarta que hubiera otros efectivos que pudieran tener algún tipo de responsabilidad.

En declaraciones a Canal Once, el fiscal dejó entrever que serían citados a prestar declaración de imputado, previo a que termine de establecer “en qué tipo de delito o delitos es encuadra lo ocurrido” y aclaró que se debe determinar si se trata de “una serie de delitos dolosos o derivados de aquel delito doloso, por imprudencia o por exceso en la intervención policial”.

Paralelamente, el Ministerio de Seguridad y Justicia, a cargo de Néstor Roncaglia, informó que se había dispuesto el pase a disponibilidad de los efectivos que actuaron en el caso. La decisión “se adopta en el marco de un sumario administrativo que confecciona la Dirección Asuntos Internos de la Policía de Entre Ríos para evaluar la actuación de los funcionarios y facilitar la actuación de la justicia, atento a lo dictaminado en la necropsia”.

La secuencia

Ariel Goyeneche murió el 12 de febrero. Esa madrugada, un vecino de calle Piedrabuena escuchó que alguien caminaba por los techos de su casa y llamó a la Policía. Esa persona, que resultó ser Ariel Goyeneche, bajó cuando llegaron los efectivos; lo hizo a los gritos y diciendo que lo perseguían para matarlo.

Los efectivos sostienen que el joven estaba “muy exaltado, nervioso pero consigo mismo” y “en todo momento decía que lo querían matar”, según hicieron notar en el parte policial. Incluso el vecino que había alertado sobre la presencia de una persona en los techos diría más tarde que el joven no estaba violento ni agresivo hacia otros.

Los policías recibieron instrucciones de trasladarlo a la Comisaría Segunda para su identificación y, según dicen, Ariel accedió a ser trasladado “sin ocasionar resistencia”. Entonces lo subieron al móvil y cuando estaban llegando a la dependencia, siempre según su versión de los hechos, comenzó a gritar que lo perseguían, rompió una ventanilla del patrullero de una patada y logró salir del vehículo. Pudieron detenerlo inmediatamente porque, según la exposición que hace Romero en los partes policiales, “se cae y se tropieza con el cordón, comienza a convulsionar, mi compañero al ver esto le saca las esposas y comienza a hacer RCP”.

Sin embargo, en los videos que filmó un vecino y de acuerdo con testimonios de policías que declararon como testigos ante el fiscal Alfieri, mientras el joven gritaba pidiendo ayuda, estaba en el piso, boca abajo, esposado con las manos en la espalda, el pecho sobre el cordón de la vereda y las piernas en la calle. Vázquez lo tenía inmovilizado con sus rodillas apoyadas en la espalda y Romero le sostenía las piernas.