EL JUICIO A URRIBARRI

Los fiscales aseguran que Urribarri desvió fondos públicos para promover su imagen

15/02/2022

El fiscal Gonzalo Badano señaló que se produjo un “desvío de poder” con el objetivo de promocionar la candidatura presidencial del ex gobernador entrerriano. Dijo que quien pergeñó el plan fue el propio Sergio Urribarri y que “se utilizaron usaron fondos públicos para sostener aspiraciones políticas personales”.

Los fiscales aseguran que Urribarri desvió fondos públicos para promover su imagen

De la Redacción de Página Judicial

 

El sueño entrerriano, como se dio en llamar la aspiración presidencial de Sergio Urribarri, representa “el desvío de poder por parte de los funcionarios que utilizaron fondos públicos para promover la imagen del ex gobernador en todo el territorio nacional”, según la calificación del fiscal Gonzalo Badano, en la segunda jornada de alegatos en el juicio al ex mandatario provincial.

El fiscal reveló datos novedosos para sostener hubo contrataciones en forma superpuesta y por fuera de la administración pública con el objetivo de promocionar a Urribarri en su carrera presidencial.

También hizo una aclaración: “No se pretende criminalizar las aspiraciones personales, como ha dicho la defensa, sino que se está investigando la comisión delitos que consisten en la utilización de fondos públicos para esas aspiraciones políticas personales”.

Urribarri deberá responder también por la publicación, en junio de 2014, de una solicitada en 18 diarios nacionales para que todos los sectores se unan contra los fondos buitres, titulada “Acuerdo de Compromiso para la Reafirmación Democrática Argentina”, por la que se pagaron 4.308.500,23 pesos; también por la contratación que hizo con la productora Nelly Entertainment SA, por un monto de 28,4 millones de pesos, en el marco de la Cumbre del Mercosur, que se desarrolló en Paraná en diciembre de 2014; y por la instalación del parador playero en Mar del Plata, en el verano de 2015, por el que se pagaron 14.561.870 millones de pesos.

Sobre las dos primeras causas habló Badano. Dijo que hubo “un plan llevado a cabo por Urribarri, quien aprovechó el lugar que tenía para poder posicionarse y realizó diferentes contrataciones en tiempos concomitantes al desarrollo de su campaña”. La tercera será objeto de análisis este jueves por el fiscal Juan Francisco Ramírez Montrull.

Urribarri y los buitres

El fiscal hizo un recorrido histórico, con un repaso de notas periodísticas, entrevistas y publicaciones en redes sociales donde el propio Urribarri expresaba sus aspiraciones y mostró fotos donde se presentaba como precandidato presidencial. Dijo entonces que la publicación de una solicitada en diarios nacionales y los spots previo a la Cumbre del Mercosur eran parte de una “campaña de posicionamiento que había empezado a principios de 2014”.

Lo que dicen los fiscales es que la solicitada contra los fondos buitre “es la primera contratación en la que se utilizan fondos públicos para posicionar a Urribarri como precandidato” y “se llevó a cabo por la decisión de dos personas, sin ninguna intervención de ningún otro funcionario”, en referencia a Urribarri y el entonces ministro de Cultura y Comunicación, Pedro Báez, que fue quien emitió la nota pidiendo al entonces gobernador que autorice la publicación en 18 diarios nacionales (“era necesario que Urribarri fuera conocido en todo el país”, explicó Badano) y luego ambos firmaron las órdenes de publicidad.

El fiscal Badano hizo hincapié en que “cuando se firmó la orden de publicidad no se había dado intervención a la Contaduría General, ni al Servicio Administrativo Contable, ni a la Fiscalía de Estado, ni a la Secretaría Legal y Técnica ni al Tribunal de Cuentas”, agregó que “la reserva preventiva del gasto se hizo en julio, después de hecha la publicación” y “el decreto por el cual se aprobó lo que se había realizado se publicó el 5 de septiembre de 2014”. La solicitada se había publicado entre el 22 y el 26 de junio. El pago se hizo con una partida del Ministerio Cultura y Comunicación.

Badano dijo no tener dudas de que la solicitada tenía como objetivo la promoción de la figura de Urribarri porque “deja en claro que su intención era representar al pueblo en la más alta dignatura de la Nación”.

Según dijo, “bajo el argumento de difundir actos de gobierno pretendió justificar ficticiamente cual era el propósito” y agregó que Urribarri “aprovechó su lugar como gobernador para un fin netamente personal, que puede ser legítimo pero es ajeno a los fines de la administración pública”.

Fue muy duro el fiscal cuando afirmó que “resulta muy dificultoso por fuera del Estado conseguir ese dinero, sea de Urribarri, de Báez o del PJ. Entonces decidió echar mano a los fondos que administraba como gobernador para poder posicionarse, es decir, utilizó fondos públicos para fines particulares disfrazados de actos de gobierno”.

Presidentes en Paraná

El mismo valor le asignó el fiscal a la contratación de la empresa Nelly Entertainment SA, que regenteaba Jorge Corcho Rodríguez, para la difusión de cuatro spots publicitarios que tenían por objetivo, supuestamente, la promoción de la ciudad de Paraná en el marco de la Cumbre del Mercosur: “Había un denominador común”, dijo.

La reunión de presidentes latinoamericanos se desarrolló en diciembre de 2014 en Paraná y, en ese marco, “Urribarri aprovechó para hacer una contratación que se inició el 25 de noviembre de 2014 por una nota de Báez a Hugo Céspedes, entonces a cargo de la Unidad Operativa Cumbre del Mercosur, diciendo que se habían producido cuatro spots para su difusión y planteando que se utilicen las facultades que le otorgaba la ley para su difusión”. Céspedes, que falleció en el transcurso de este juicio, hizo una serie de consultas a la Contaduría General, al Tribunal de Cuentas y a la Fiscalía de Estado. “Nadie vio los spots”, enfatizó Badano. “Se pretendió de ese modo que el gasto no fuera cuestionado en un futuro”, agregó.

Badano repasó que el 4 de diciembre de 2014, se publicó en el Boletín Oficial un llamado a presentación de ofertas para la difusión de los spots en medios nacionales, al día siguiente se publicó en un diario local. Esa fue toda la publicidad que se le dio. “El Tribunal de Cuentas hizo observaciones a este llamado a presentación de ofertas porque se advertía que no hubo competencia real entre los oferentes”, afirmó el fiscal.

“Se hizo una restringida publicidad y en la publicación no se hizo la más mínima referencia a la magnitud económica de esa contratación porque debía permanecer oculta para que no tome notoriedad el llamado de ofertas por una suma millonaria. Sin embargo, la empresa que se presentó tenía domicilio en la provincia de Buenos Aires”, agregó el fiscal Badano.

El dato relevante que aportó el alegato de Badano fue que Urribarri tenía una relación fluida con la empresa que se resultó beneficiada con la contratación. Mencionó decenas de llamadas telefónicas entre el ex mandatario, su esposa Analía Aguilera, uno de sus hijos y su cuñado con Corcho Rodríguez en los meses previos, incluso antes del inicio del expediente administrativo. “Ocurrió así porque la verdadera negociación se estaba llevando adelante por fuera del Estado”, aseguró el fiscal Badano.

También aparecen intercambios de llamadas telefónicas entre Rodríguez y el actual ministro de Economía, Hugo Ballay, que entonces era asesor de Urribarri y tenía su oficina contigua al despacho del gobernador.

No pasó inadvertido que Juan Pablo Aguilera, cuñado de Urribarri, también hablara con el empresario. “¿Por qué motivo aguilera se contactaba con Rodríguez si no tenía ningún tipo de participación en la contratación? Es una pauta que nos marca el direccionamiento de la contratación”, se preguntó y se respondió el fiscal.

“La falta de especificación, la restringida publicación en medios locales, el escaso tiempo en que se difundió, el escaso tiempo para la presentación de ofertas y la falta de referencia a la magnitud económica son alertas del direccionamiento y que atentaron contra la concurrencia de una mayor cantidad de oferentes”, agregó Badano.

El fiscal aseguró que Corcho Rodríguez “contó con información anticipada, trabajaba en la diagramación de la propuesta, sabía cómo hacer la difusión y con cuánto presupuesto contaba la provincia” y agregó que “esto fue una fachada para darle marco de legalidad a una contratación previamente decidida y direccionada. El plan se ajustó a las necesidades de Urribarri y no de la provincia, y es la prueba de las negociaciones incompatibles, del direccionamiento a Nelly Entertaiment, buscando Urribarri su propio beneficio y el de la propia firma”.

Badano dijo finalmente que “la Cumbre del Mercosur era la oportunidad de Urribarri para quedar posicionado como precandidato a presidente”.