El juicio a urribarri

El disco rígido volvió a ocupar el centro del debate

07/12/2021

Un empleado municipal hizo de cronista del día en que se secuestró lo que Fiscalía entiende como “clave” en la evidencia recolectada para el juicio que se está llevando adelante.

El disco rígido volvió a ocupar el centro del debate

De la Redacción de Página Judicial

 

Otra vez el disco externo, aquel que apareció en las primeras audiencias como clave en el plano de la evidencia para llevar adelante el juicio, volvió a quedar en el centro del debate oral y público que se desarrolla contra Sergio Urribarri, Juan Pablo Aguilera y compañía.

Adrián Marcelo León Elberg, empleado municipal, fue uno de los testigos que retrotrajo la causa al momento del secuestro de ese disco, el 1º de agosto de 2016, en una de las imprentas que se atribuyen a Aguilera. El testigo había sido convocado por la Policía Federal para ser testigo del secuestro de aquel material en pleno allanamiento en las inmediaciones de Racedo e Yrigoyen.

El empleado municipal dejó algunas dudas en torno a horarios y firmas. Contó que ese día, el 1º de agosto, llegó a su casa a las 11. Sin embargo, en el acta está estampado que el procedimiento se inició a las 13. Elberg sostuvo que a esa hora hubiese sido imposible que haya participado porque es la hora en que retira a los hijos del colegio.

Abogados defensores le mostraron otra acta del procedimiento de ese día en la que Elberg no reconoció su firma. La defensa en la voz de Miguel Angel Cullen le preguntó si había sido convocado por la Policía Federal luego del procedimiento y dijo que no.

También la defensa se interesó porque el testigo describa las presencias ese día. Fue ahí donde dijo que el disco externo, clave en la investigación, ya estaba en manos de un oficial.

Aquel 1º de agosto los investigadores e integrantes de la Policía Federal realizaron ocho allanamientos simultáneos en domicilios vinculados al ex gobernador Urribarri. Uno de ellos tuvo lugar en calle Racedo 415, en las imprentas Tep y Next que se le atribuyen a Aguilera, donde se secuestraron computadoras, teléfonos celulares, elementos de almacenamiento de información y decenas de cajas con documentación sobre el movimiento comercial de esa y otras empresas. Mientras tanto se realizaron otros procedimientos en la casa donde vivían Aguilera y Luciana Almada, su pareja.

En la audiencia del 12 de octubre pasado todo giró en el hallazgo del disco rígido externo que terminó siendo clave por la información que almacenaba. Es por eso que la llegada a ese material se defiende con ínfulas desde la Fiscalía y se ataca desde la misma manera desde la defensa.

Lo cierto es que Elberg contó que fue convocado por el Ministerio Público Fiscal hace unos meses, antes de que comience el juicio, sin embargo fue uno de los 47 testigos de los que desistieron los fiscales, aunque los defensores se opusieron.

La jornada contó con los testimonios, más bien cortos, de Rosario Román Jalil, director de Personal del Gobierno de Entre Ríos; y los empleados judiciales Carola Vitar; Gustavo Gruber; Gonzalo Fernández; y Flavio Zárate.