La entrevista en la que Canosa reconoce que era funcionario

30/08/2018

Juan Cruz Varela De la Redacción de Página Judicial “La renuncia de los funcionarios tiene que estar todos los días disponible, no cuando hay un cambio de gobierno; y nadie tiene que enojarse… También el gobernador tiene la posibilidad de generar algún cambio para que no vaya a otro lugar y poner a otra persona


Juan Cruz Varela
De la Redacción de Página Judicial


“La renuncia de los funcionarios tiene que estar todos los días disponible, no cuando hay un cambio de gobierno; y nadie tiene que enojarse… También el gobernador tiene la posibilidad de generar algún cambio para que no vaya a otro lugar y poner a otra persona de su confianza en este lugar”.

El que habla es Juan José Canosa, entonces presidente de Sidecreer, y esa declaración, en una entrevista radial pautada para promocionar la sexta maratón anual de la tarjeta estatal, podría echar por tierra su propia estrategia defensiva en el juicio que lo tiene como acusado por haber supuestamente direccionado contrataciones para beneficiar a empresas de familiares y amigos mientras estuvo al frente de la empresa.

En ese momento, el 24 de noviembre de 2015, Juan José Canosa era presidente de Sidecreer y ponía en manos del gobernador electo, Gustavo Bordet, la decisión sobre su continuidad al frente de la tarjeta estatal.

Otra cosa dijo ante el tribunal que lo juzga por el delito de negociaciones incompatibles con la función pública. En el juicio, explicó que Sidecreer es una sociedad anónima cuyos accionistas son el Instituto del Seguro y el Instituto de Ayuda Financiera a la Acción Social (Iafas) y que la designación del presidente de la tarjeta estatal corre por cuenta de la asamblea de accionistas, no del gobernador. Su planteo apunta a descalificar la figura penal escogida por los fiscales: solo un funcionario público se le puede imputar el delito de negociaciones incompatibles con la función pública.

Incluso va más allá Canosa en la entrevista y le explica a Horacio Barrionuevo, su interlocutor, que tiene informes de gestión preparados para entregarle al gobernador saliente, Sergio Urribarri, y a su sucesor “sobre el crecimiento, lo que ha sucedido durante nuestros ocho años de gestión”, sostiene el entonces funcionario.

“No hemos charlado aún con Gustavo Bordet, estamos con lo que paso en el balotaje. En estos días espero que podamos sentarnos con los compañeros, las autoridades y el gobernador electo”, explicita Canosa ante una consulta sobre su continuidad al frente de Sidecreer más allá del 10 de diciembre de 2015.

Este aspecto había dejado en un segundo plano la discusión sobre las contrataciones que Canosa, como presidente de Sidecreer, adjudicó a las empresas de sus familiares y amigos, concretamente a las firmas Excelcom, Texmer y JRD Construcciones.

Pero en la segunda jornada del juicio se difundió un mensaje de texto que la madre de Canosa, Nelly Paúl, envió a través del sistema de WhatsApp, entre cientos que se extrajeron de su teléfono celuar, y que dejó expuesto al ex funcionario.

“Es obvio que Carlitos y Diego le vendieron a Sidecreer”, dice el mensaje que envió la mujer.

“Carlitos” es Carlos Alberto Canosa, hermano del ex funcionario. Su empresa Texmer resultó beneficiada con siete adjudicaciones en forma directa, por 1.127.286 pesos para la confección y venta de uniformes para el personal de la empresa estatal, remeras, shorts de fútbol, cofias y delantales que eran donados a clubes e instituciones.

“Diego”, en tanto, es Diego Urba, amigo personal de Canosa y director comercial de la firma Excelcom SA, a la que Sidecreer le pagó 936.695 pesos y 716.059 dólares por la provisión de insumos informáticos, mediante 15 adjudicaciones entre 2009 y 2014.