A un año de la salida de Chiara, el STJ quiere controlar las cuentas

06/02/2018

Federico Malvasio De la Redacción de Página Judicial Ni que se hubiera planeado. El 6 de febrero pasado Carlos Chiara Díaz se presentaba a la primera jornada de testimoniales convocada por la comisión acusadora por el juicio político que se le inició. El entonces integrante de la Sala Penal y Procedimientos Constitucionales finalmente del Superior


Federico Malvasio
De la Redacción de Página Judicial


Ni que se hubiera planeado. El 6 de febrero pasado Carlos Chiara Díaz se presentaba a la primera jornada de testimoniales convocada por la comisión acusadora por el juicio político que se le inició. El entonces integrante de la Sala Penal y Procedimientos Constitucionales finalmente del Superior Tribunal de Justicia (STJ) tiró la toalla y renunció .

El ex funcionario judicial cayó en desgracia luego de una denuncia en la que se lo acusó, entre otras cuestiones, de haber utilizado de manera escandalosa fondos del Poder Judicial, además de las ausencias en los tribunales por su práctica docente fuera de la provincia. El juicio político a Chiara Díaz, del que ya se escribió mucho, puso de relieve un bochornoso sistema del que usufructuaron integrantes del alto cuerpo. Claudia Mizawak también fue denunciada pero su proceso no prosperó.

En una nota publicada por Página Judicial el 23 de noviembre pasado, reconstruyó que a la fecha no se habían producido grandes cambios en el control de los viáticos. Sin embargo, las conductas habían sido modificadas por parte de los propios magistrados que decidieron parar la mano. Se reglamentaron las licencias que estaban en un tope de 4 días de viáticos por mes. Antes se hacían uso en su totalidad, no así ahora. “Cundió el pánico y existe prudencia y moderación total”, dijeron en tribunales.

La experiencia de Chiara Díaz aminoró un poco la utilización de viáticos en el seno del Poder Judicial, pero este lunes se conoció una noticia de carácter institucional.

El Tribunal de Cuentas tendrá una oficina permanente dentro del edificio de los tribunales de Paraná donde desarrollará su labor de controlar. Así lo convinieron el presidente del STJ, Emilio Castrillón; el titular del organismo de control Federico Felipe Tomas; y el vocal de dicho órgano José Luis Gea Sánchez. La iniciativa, se hizo saber en la Justicia. “La misma busca transparentar el funcionamiento de un poder del Estado frente a los organismos de control”, dice el comunicado. Y agrega: “El Tribunal de Cuentas, al que le corresponde la fiscalización y el control de las cuentas estatales, efectuará también, a requerimiento de la contaduría del Poder Judicial y de otros organismos intervinientes, un dictamen previo a las diferentes contrataciones”.

Es el segundo encuentro institucional que mantiene Castrillón al frente del STJ con funcionarios del Poder Ejecutivo. La semana pasada se reunió con Gustavo Bordet para abordar la reforma política, que en Entre Ríos lleva su nombre por haber sido el autor cuando era diputado. Este lunes lo hizo con representantes del Tribunal de Cuentas, organismo en que la lupa de la sospecha estuvo puesta durante años. Y aún lo está. Como la Justicia.