El fiscal solicitó la detención del narcotraficante Gonzalo Caudana

17/06/2015

De la Redacción de Página Judicial Dos meses le bastaron al condenado narcotraficante Gonzalo Caudana para generar hechos de violencia e incumplir con las reglas de conducta que le impuso el Tribunal Oral Federal cuando le concedió el beneficio de la libertad asistida. De la Redacción de Página Judicial Dos meses le bastaron al condenado


De la Redacción de Página Judicial

Dos meses le bastaron al condenado narcotraficante Gonzalo Caudana para generar hechos de violencia e incumplir con las reglas de conducta que le impuso el Tribunal Oral Federal cuando le concedió el beneficio de la libertad asistida.

Eso motivó al fiscal José Ignacio Candioti a solicitar no solo que se revoque la libertad asistida, sino la detención del narcotraficante paranaense en la unidad penal, según lo confirmó el propio titular de la acusación pública. Candioti, que en su momento se había opuesto a la libertad asistida, reiteró que Caudana representa un grave riesgo para la sociedad.

La saga de hechos violentos en los que estuvo involucrado Caudana ocurrieron el último viernes: en momentos en que debía estar trabajando, el narcotraficante intentó secuestrar a una nena de 11 años frente a una escuela y luego protagonizó un intenso tiroteo con allegados a otro líder narco, en el barrio Antártida Argentina.

Eso motivó la instrucción de una causa en la justicia provincial, que lleva adelante la fiscal Jimena Ballesteros.

Ahora se sabe que ambos hechos, que trascendieron públicamente pero por separado, están relacionados: la nena es hija del jefe narco con el cual Caudana dirimió a los tiros una disputa territorial. Y todo ocurrió en un horario en el que Caudana debía estar cumpliendo actividades laborales en la fábrica de hielo que montó en Avenida Jorge Newbery, según él mismo se lo había comunicado al tribunal oral.

Estos hechos, casi simultáneos, podrían mandar nuevamente a Caudana a la cárcel.

El último viernes, poco después de las 13, una niña que se disponía a salir de la Escuela Del Centenario, vio un Volkswagen Bora de color azul con dos hombres en su interior. Uno de ellos intentó atraparla, pero la menor se pudo escapar. Luego, el mismo hombre descendió del vehículo y la llamaba con la mano, a través de la reja perimetral del edificio, e inclusive habría intentado ingresar al establecimiento. La nena volvió a ingresar a la escuela, se refugió en la biblioteca y avisó de lo sucedido a las autoridades de la escuela, que se comunicaron con la madre. Tras retirar a su hija de la escuela, la mujer denunció el hecho ante la fiscal Jimena Ballesteros y en su declaración dejó constancia de que la niña había reconocido a Caudana.

Enseguida, la Policía montó un operativo para localizar al automóvil señalado por la niña.

Simultáneamente, vecinos de calle República de Siria denunciaron al Servicio 911 un intenso tiroteo entre los ocupantes de un automóvil Volkswagen Bora de color azul (patente GFF-121) y personas jóvenes de la zona.

El vehículo fue interceptado por una patrulla policial en Avenida Ramírez y Sarobe. Al identificar a sus ocupantes, descubrieron que uno de ellos era Caudana. El auto fue revisado, pero como no encontraron armas ni se constataron irregularidades en la documentación, les permitieron continuar.

Ambos hechos están siendo investigados y Caudana podría ser citado también por la justicia provincial.

El fiscal Candioti recibió copia de estos informes y con esos elementos formalizó un planteo ante la jueza de ejecución del tribunal oral, Noemí Berros, solicitando la revocatoria de la libertad asistida para Caudana. El escrito se sostiene en tres ejes: la denuncia formulada por la madre de la menor a la que el narcotraficante intentó secuestrar, el tiroteo con los soldaditos de otro jefe narco en el barrio Antártida Argentina y el hecho de que fue visto en inmediaciones de la escuela y luego identificado por la Policía en Avenida Ramírez y Sarobe en un horario en el que debió estar trabajando en la fábrica de hielo.