Un financista camino a juicio oral por extorsionar al Grupo Eskenazi

CHANTAJE

Un financista camino a juicio oral por extorsionar al Grupo Eskenazi

La justicia confirmó el procesamiento de Juan Manuel Ducler, hijo del financista Aldo Ducler, por un intento de extorsión a directivos del Grupo Petersen –propietario del Nuevo Banco de Entre Ríos SA–, a quienes solicitó una cifra millonaria a cambio de no filtrar supuestos manejos irregulares de la empresa.

De la Redacción de Página Judicial


Un tribunal porteño confirmó el procesamiento del financista Juan Manuel Ducler y los abogados Pablo Brugo y Alejandro Sánchez Kalbermatten por haber extorsionado a directivos del Grupo Petersen –propietario del Nuevo Banco de Entre Ríos SA–, a quienes exigieron 20 millones de dólares mediante amenazas.

La Sala I de la Cámara de Apelaciones en lo Criminal y Correccional confirmó el procesamiento por el delito de chantaje en grade de tentativa y el embargo por 550.069,67 pesos contra Ducler, Brugo y Sánchez Kalbermatten, con lo cual quedaron a un paso del juicio oral.

Ducler, Brugo y Sánchez Kalbermatten fueron detenidos el 28 de diciembre de 2017 luego de cobrar una “entrega controlada” de dinero durante un procedimiento realizado en las oficinas del Grupo Petersen y trasladados hasta la Superintendencia de Investigaciones, donde se los notificó de la causa en su contra.

Las reuniones que mantuvieron en aquel edificio con Matías Eskenazi Storey y Sebastián Eskenazi fueron filmadas y allí se puede ver como Ducler exigía 20 millones de dólares a cambio de no revelar supuestos manejos irregulares con fondos de la provincia de Santa Cruz y la compra de YPF por parte de la familia Eskenazi.

Como parte del plan extorsivo, además, en las reuniones Ducler aseguraba haber intentado negociar a cambio de dinero con periodistas y miembros de distintos sectores políticos desde los que, según dijo, recibía “mucha presión”.

Una primera reunión se concretó a instancias de Brugo, ex cuñado de Sebastián Eskenazi, a quien convocó a una reunión sin explicarle los motivos. Allí se presentó el 8 de noviembre, en nombre de Ducler y Sánchez Kalbermatten, diciendo que “estaban en la búsqueda de dinero con la intención de que Ducler no siguiera declarando mediática y judicialmente contra la familia Eskenazi y el Grupo Petersen”, mencionó también a personas que habían participado de esa campaña de desprestigio y que le prometieron dinero a Ducler pero no cumplieron.

Luego de esa reunión, Sebastián Eskenazi convocó a Matías Eskenazi Storey y Mauro Dacomo, director de Asuntos Legales del grupo, y decidieron averiguar lo que estaba ocurriendo, para lo cual organizaron una nueva reunión, que sería grabada.

En otra reunión, que se concretó el 21 de noviembre, Brugo y Sánchez Kalbermatten le solicitaron a Dacomo que les diera “20 palos” para no filtrar información que calificaron de “confidencial” y “dañina” para el Grupo Petersen. Dijeron además que la documentación estaba en poder de Aldo Ducler y que su hijo la había obtenido tras el fallecimiento del financista en extrañas circunstancias en la vía pública. Era, en realidad, un racconto de información periodística donde Ducler difamaba al grupo económico.

Una vez entregadas las filmaciones a la Justicia, el juez Cresseri solicitó generar una prueba (la entrega de dinero) mediante una encuentro supervisado por la Policía que finalmente terminó con la detención de Ducler –hijo del fallecido financista Aldo Ducler– y sus abogados, Brugo y Sánchez Kalbermatten.

El fallo que confirma el procesamiento fue firmado por los jueces Luis María Bunge Campos, José Luis Rimondi y Mauro Divito; y deja a los imputados a un paso del juicio.