Con el silencio de los médicos se inició el juicio por robo de bebés

DERECHOS HUMANOS

Con el silencio de los médicos se inició el juicio por robo de bebés

Los médicos Miguel Alberto Torrealday, David Vainstub y Jorge Eduardo Rossi está acusados por la sustracción y sustitución de identidad de los mellizos de Raquel Negro y Tulio Valenzuela, nacidos en el Hospital Militar de Paraná durante la última dictadura cívico-militar. En el inicio del juicio, una pericia reveló que tres personas distintas registraron el ingreso y egreso de los mellizos en los libros de un instituto privado.

paginajudicial.com

Juan Cruz Varela
De la Redacción de Página Judicial



El plan sistemático de robo de bebés durante la última dictadura involucra tanto a militares como civiles. Por eso es simbólico para una sociedad como la paranaense que haya tres médicos sentados en el banquillo de los acusados.

Se trata de Miguel Alberto Torrealday, Jorge Eduardo Rossi y David Vainstub, los propietarios del Instituto Privado de Pediatría (IPP), sospechados por la sustracción y sustitución de identidad de los mellizos de Raquel Negro y Tulio Valenzuela, nacidos en el Hospital Militar de Paraná en marzo de 1978.

Este lunes se inició el juicio ante el juez Roberto López Arango, como tribunal unipersonal, en el que comenzará a develarse el rol de los médicos y se intentará quebrar el pacto de silencio que ha mantenido oculto durante cuarenta años el paradero del mellizo varón, el hermano de Sabrina Gullino.

En el comienzo del debate, los médicos no declararon, pero dejaron entrever que lo harían en los próximos días, luego de oír a los testigos.

Los médicos están acusados de haber integrado la cadena de sustracción y sustitución de identidad de los mellizos por haber permitido el ingreso y permanencia de los mellizos en la sala de neonatología del IPP, donde estuvieron internados con nombre falso la niña (Soledad López) y sin nombre el varón (NN López).

Según los registros del instituto, ambos fueron derivados del Hospital Militar el 4 y el 10 de marzo de 1978, respectivamente, y recibieron el alta médica el 27 de marzo. Una pericia determinó que tres personas distintas registraron el ingreso y egreso de los mellizos en los libros del IPP, por lo cual se solicitó ampliar el estudio a fin de determinar si los médicos imputados o algún otro personal hizo esas anotaciones.

A los médicos también se les imputa haber autorizado el egreso administrativo de los mellizos y su entrega a personas que no eran familiares ni ostentaban ningún poder legal sobre ellos sin dar aviso a un Juzgado de Menores.

El juicio continuará durante los días 7, 8, 9 y 10 de agosto, con la declaración de 86 testigos, lo que hace prever que se tratará de sesiones maratónicas para escuchar, entre otros, a Sabrina Gullino; su hermano Sebastián Álvarez, que fue secuestrado con Raquel Negro y Tucho Valenzuela, el 2 de enero de 1978 en Mar del Plata; Alicia Dasso, a quien Torrealday le entregó los libros del IPP donde consta el ingreso y egreso de los mellizos; y a las enfermeras del Hospital Militar y del IPP.

El juicio se realizará con un tribunal unipersonal. Como fiscales intervendrán José Ignacio Candioti y Carlos García Escalada; y los representantes de la querella serán Marcelo Boeykens (en representación de los hijos de Raquel Negro), Lucía Tejera (por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación), Santiago Bereciartua (en nombre de Abuelas de Plaza de Mayo) y Sofía Uranga (por la agrupación Hijos Regional Paraná). En tanto, Torrealday tendrá como abogado a Walter Rolandelli; David Vainstub será asistido por Miguel Ángel Cullen y Andrés Bacigalupo; y Jorge Rossi tendrá como abogados a Cristhian Panceri y José Velázquez.

Mar del Plata-Rosario-Paraná

El 2 de enero de 1978 Raquel Negro, con un embarazo avanzado, y Tucho Valenzuela fueron detenidos ilegalmente en Mar del Plata y trasladados al centro clandestino de detención Quinta de Funes, en las afueras de Rosario.

Desde allí fue trasladada al menos en dos ocasiones al Hospital Militar de Paraná, y permaneció “alternativamente en la guardia de prevención y en la sala de internación conocida como Sala I, donde le habrían sido realizado estudios y controles”. Los testimonios hablan de que estuvo “aislada y con estricta vigilancia militar”.

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El parto se produjo el 3 de marzo en el Hospital Militar de Paraná, fue atendido por médicos que no pertenecían al nosocomio y tras el alumbramiento del varón, la madre lo arropó durante unos instantes hasta que unos hombres se lo llevaron; luego nació la nena.

Enseguida, los mellizos fueron internados como NN en la sala de terapia intensiva, porque supuestamente presentaban problemas respiratorios y cardíacos. Al día siguiente la nena fue derivada al IPP y seis días más tarde ingresó el varón. Permanecieron hasta el 27 de marzo en que recibieron el alta. La nena fue dejada esa misma noche en el Hogar del Huérfano y luego dada en adopción legal. Hoy se sabe que se trata de Sabrina Gullino, que recuperó su identidad en 2008. El varón continúa desaparecido.

Las enfermeras los llamaron “Soledad” y “Facundo”. De acuerdo con la acusación, ambos “fueron colocados en una cuna de acrílico e ingresados a la sala de terapia intensiva del Hospital Militar”, hasta que los médicos civiles advirtieron su presencia indebida en una sala para adultos y, “a través de la Dirección del Hospital Militar, se articuló y llevó a cabo su traslado al Instituto Privado de Pediatría”.

Los fiscales hicieron notar que se eligiera el instituto privado “para el alojamiento irregular y clandestino de los bebés”, en lugar de que fueran derivados al Hospital Materno Infantil Niños San Roque, donde también cumplía funciones Torrealday.

Lo cierto es que los mellizos permanecieron en el IPP “de manera irregular, sin que su madre o sus familiares hayan tomado conocimiento de dicha circunstancia”, hasta el 27 de marzo, en que fueron dados de alta.

En esos días, “Torrealday, secundado por sus socios Vainstub y Rossi (y también Ángel Schroeder, fallecido), se ocupaba, entre otras cosas, de organizar las guardias, controlar y reponer los insumos de dicha sala, así como también de autorizar las altas de los pacientes allí internados”, consignaron los fiscales en su acusación.

Así lo refirieron las enfermeras que atendieron a los mellizos, que también recordaron que “en aquella época ellos también hacían guardia” y “los cuatro eran directores, ninguno figuraba como jefe, aunque probablemente lo haya sido Torrealday en los hechos”. A partir de este martes comenzarán a declarar ante el juez.

Foto: Hijos Regional Paraná.