CONTRATOS TRUCHOS

Falco, un testimonio que complica a sus pares del estudio

12/02/2019

Uno de los contadores del buffet de calle Misiones dejó interesantes aportes para la causa. Más piezas para el rompecabezas.

Falco, un testimonio que complica a sus pares del estudio

Federico Malvasio
De la Redacción de Página Judicial

 

El Estudio Integral Asesoría aparecía, hasta ahora, casi inmune, ante la investigación que se está llevando adelante por la megacausa de los contratos truchos en el seno de la Legislatura.

Los integrantes de ese buffet, Pedro Opromolla y Guido Krapp, se han negado a prestar declaración indagatoria, cuestión que los coloca inexorablemente en un lugar incómodo. Son de los pocos imputados que ocupaban escalones relativamente altos de lo que se ha visto hasta ahora en la asociación ilícita que se investiga. Quién sí declaró en Fiscalía fue Gustavo Falco, uno de los contadores del estudio ubicado en Misiones 276.

El 10 de octubre del año pasado, una semana después del allanamiento al buffet, Página Judicial reveló que allí funciona una boca de expendio de Entre Ríos Servicios, creado para ampliar la red de recaudación de impuestos y servicios a través de una red de agentes autorizados. Lo interesante del testimonio de Falco, este lunes, es que ese servicio lo gestionó Krapp, quien no solo se desempeña en ese estudio, sino también lo hacía en el Bersa. Cuando el escándalo de los contratos truchos gravitó en el gran público Krapp fue despedido de la entidad bancaria.

Falco detalló cuál era su contraprestación por el contrato que le había hecho el senador Guillermo Guastavino. El contador, según dijo en sede judicial, fue la de tramitar jubilaciones otorgadas por el gobierno nacional.

Otro dato importante que aportó fue cuando lo consultaron por los tarjeteros del caso, es decir quienes manejaban los plásticos de los contratos truchos. Falco dijo desconocerlos, aunque refirió a Flavia Beckman. Si bien alegó no haberla visto nunca, reveló la existencia de una caja con ese nombre en el estudio. ¿La caja fue secuestrada en el allanamiento del 3 de octubre? Enigma. De todas maneras esa información asociada a la conversación revelada por Página Judicial en la que Opromolla y Nicolás Beber mantienen un intercambio en pos de conseguir nombres para contratar deja a los integrantes del buffet en una situación delicada.

Falco también explicó cómo llegó a ese estudio. Declaró que en calle Misiones solo comparte un lugar de trabajo, donde paga el alquiler por una oficina más los gastos. Entregó planillas donde constan servicios abonados.

Cuando fue allanado el estudio, Emilio Fouce, defensor de Falco, envió un comunicado aclarando que “en el domicilio allanado funcionan distintas oficinas autónomas e independientes entre sí, donde desempeñan sus tareas otros profesionales”. Fue el primer paso de su estrategia: despegarse.